Explorar el sur de Groenlandia mediante rutas de senderismo entre granjas de ovejas históricas se ha convertido en una variante innovadora del turismo rural. Promovida por productores y empresas turísticas locales, esta experiencia ofrece la oportunidad de recorrer paisajes árticos, descubrir el patrimonio vikingo y convivir con comunidades inuit, en respuesta al desafío de impulsar la economía frente al avance del cambio climático, según informa National Geographic.
La mayoría de los viajeros que llega a la región lo hace a bordo de cruceros y permanece poco tiempo, lo que limita el contacto con la vida local. Sarah Woodall, directora de destinos de “Innovation South Greenland”, destaca que solo quienes apuestan por estancias largas acceden a rutas exclusivas de caminata por caminos ancestrales. Estas sendas enlazan cerca de 40 granjas de ovejas dentro del área de Kujataa, declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO.
La historia de la zona se remonta al año 985 d.C., cuando los vikingos, liderados por Erik el Rojo, fundaron asentamientos como Brattahlið (hoy Qassiarsuk), revela National Geographic. La práctica agrícola iniciada por estos colonos fue recuperada por las comunidades inuit a finales del siglo XVIII y continúa en la actualidad, fusionando experiencias históricas y agrícolas en propuestas que combinan agroturismo y senderismo entre pastizales, fiordos y ruinas milenarias.
Las principales rutas para visitantes cubren entre 6 y 14 kilómetros y atraviesan 5 granjas, comenzando en Qassiarsuk, cerca del aeropuerto de Narsarsuaq. Empresas como “Travel by Heart” y “Blue Ice Explorer” coordinan traslados en ferry, alojamiento en posadas rurales y actividades diversas.
El itinerario incluye paseos a caballo, recorridos en cuatrimoto y eventos culturales, como el kaffemik, que permite compartir comidas tradicionales con familias productoras. También figuran puntos clave como el idílico pueblo de Igaliku, antiguo centro religioso vikingo, y la ciudad portuaria de Qaqortoq, que prevé inaugurar un nuevo aeropuerto en 2025.
Las caminatas adquieren un atractivo especial entre junio y septiembre, cuando predominan temperaturas suaves y el sol de medianoche extiende las horas de luz.
Durante septiembre, los visitantes pueden observar el pastoreo de ovejas y presenciar la aparición de la aurora boreal, un fenómeno único que agrega valor a la estadía, detalla National Geographic.
El sector agrícola vive una transformación forzada por el clima. La cría de ovejas, eje de la economía rural, enfrenta amenazas crecientes. En octubre de 2023, por ejemplo, una tormenta de nieve precoz acumuló un metro de nieve, causando la pérdida de numerosas ovejas que permanecían en los pastos, según explicó Woodall a National Geographic. La alternancia de lluvias intensas y prolongadas agrava el deterioro de los pastizales y mina la rentabilidad local.
Para hacer frente a estos retos, surgió “Wool in the North” (“Lana en el Norte”) entre 2021 y 2023, una iniciativa respaldada por la “Cooperación Nórdica Atlántica” (NORA) que integra productores y promotores de turismo de Groenlandia, Noruega, Escocia, Islandia y las Islas Feroe.
El proyecto promueve el turismo sostenible mediante rutas asociadas al arte y los textiles, y aboga por experiencias auténticas sin perder de vista las tradiciones ganaderas. Desde 2024, “Wool in the North” ofrece circuitos artesanales de 10 días en las Islas Feroe y rutas en el sur de Groenlandia, reforzando el papel del turismo rural en el desarrollo local y la adaptación a los desafíos actuales.
National Geographic concluye que, más allá de los paisajes excepcionales, quienes eligen esta modalidad valoran especialmente la convivencia diaria con las familias anfitrionas, que representa el verdadero corazón de la experiencia y reafirma el vínculo entre viajeros y la vida rural del sur de Groenlandia.


