ROMA.– “Sí, temía que pudiera acabar mal. Tenía miedo de que nos mataran. Porque ellos eran los terroristas, no nosotros los que estábamos ahí. Tenía miedo de no volver a ver a mis hijos”, dijo Mario Burló, el empresario italiano liberado el lunes en Venezuela tras más de 15 meses de detención, quien rompió el silencio este martes al llegar a Roma. Allí, en el aeropuerto de Ciampino, fue recibido por su familia y por las principales autoridades del gobierno italiano.
“Aquí me creían muerto. Cuando alguien viola el derecho a la defensa, el derecho a la palabra, eso es tortura. Fue un verdadero secuestro”, declaró el empresario turinés ante la prensa. “Me decían ‘Te quitaré la vida, te la quitaré’”, afirmó, al relatar las amenazas sufridas durante su detención en la cárcel de El Rodeo, donde continúa preso el argentino Nahuel Gallo.
Burló aclaró que no fue víctima de maltratos físicos, pero denunció un régimen de aislamiento extremo. “No puedo decir que sufrí maltrato físico, no. Pero no poder hablar con mis hijos ni con mi abogado, estar sin derecho a defensa, completamente aislado”, explicó. Sobre las condiciones de detención, describió escenas de precariedad: “Nos dieron un colchón diminuto. Y como teníamos miedo de caernos desde arriba, nos hicieron dormir en el suelo con cucarachas. Lo llamo el peor Alcatraz”.
El empresario señaló que lo más difícil de soportar fue la incomunicación con su familia. “No poder hablar con mis hijos. No poder decir: ‘Papá está bien, papá no está muerto, papá está aquí’”, relató conmovido. “Esta vez también lo logramos, pero fue muy duro”, subrayó, tras reencontrarse con sus hijos, Gianna y Corrado.
Burló llegó a Italia junto al trabajador humanitario Alberto Trentini, quien también permaneció detenido en Venezuela durante casi 14 meses. Ambos aterrizaron a las 8.30 del martes en el Aeropuerto Militar de Ciampino, donde fueron recibidos por sus familias, la primera ministra Giorgia Meloni y el canciller Antonio Tajani, en una escena marcada por una fuerte carga emotiva. Los hijos de Burló corrieron a abrazarlo, mientras que Armanda, la madre de Trentini, recibió al voluntario con un prolongado abrazo.
“Las sonrisas de los hijos de Burló y el abrazo de la madre de Trentini son escenas conmovedoras, ya que involucran aspectos humanos y políticos. Ver a dos personas que finalmente pueden estar cerca de sus familias es algo que nos llena el corazón”, afirmó Tajani, quien destacó que ambos regresaron “incluso en buen estado, a pesar de la detención”.
Poco después, Meloni publicó un mensaje en redes sociales dando la bienvenida a los liberados, acompañado de un video de su llegada.
En un comunicado leído por la abogada Alessandra Ballerini, que siguió el caso durante meses, Trentini y su familia expresaron sentimientos encontrados. “Estamos muy contentos, pero nuestra felicidad tiene un precio muy alto. El sufrimiento y estos interminables 423 días no se pueden borrar. De ahora en adelante, necesitamos vivir días tranquilos y constructivos para intentar borrar los malos recuerdos y superar el sufrimiento de estos 14 meses”, señalaron.
Durante el encuentro, Meloni se dirigió personalmente a Trentini, recordándole la angustia vivida por su familia. “Abrazaste a tu madre; estaba muy preocupada, ¿sabes?”, le dijo. Luego, al saludar a Burló y a sus hijos, añadió: “No quiero molestarlos, tienen tiempo para recuperarse”.
En paralelo, el canciller Tajani anunció que Italia elevará el rango de su representación diplomática en Venezuela, convirtiendo al actual encargado de negocios en embajador, tras la liberación de cuatro ciudadanos italianos. Sin embargo, subrayó que el trabajo aún no ha terminado. Según explicó ante el Senado, permanecen detenidas 42 personas con doble nacionalidad italiana y venezolana, de las cuales 24 son consideradas presos políticos.
“La liberación de los presos políticos es una señal contundente que la nueva Administración quería enviar. Estamos abiertos a recibirla con esperanza y a construir una colaboración diferente con el nuevo liderazgo en Caracas, en el mejor interés de los venezolanos y la seguridad internacional”, sostuvo.
Tajani prometió que el gobierno italiano seguirá trabajando por la liberación de los presos con doble nacionalidad “manteniendo un diálogo constante con las autoridades venezolanas”. Indicó además que en Venezuela viven más de un millón de personas de origen italiano, de las cuales unas 170.000 poseen doble nacionalidad. “Ahora que el período de Nicolás Maduro, marcado por la represión y la violencia, quedó atrás, nuestro objetivo es iniciar una nueva fase, una asociación positiva con las autoridades guiadas por Delcy Rodríguez”, presidenta interina del país, sostuvo.
España también confirmó nuevas liberaciones. El canciller José Manuel Albares anunció que otros tres ciudadanos españoles fueron excarcelados y se suman a los cinco liberados en días anteriores. Los tres tienen doble nacionalidad. Dos de ellos, Sofía Sahagún y Leticia García, se encontraban detenidas en la cárcel del Sebin, El Helicoide. Albares calificó las excarcelaciones como “un paso muy positivo” e instó al gobierno venezolano a “seguir avanzando en esa línea”.
El anuncio oficial del gobierno venezolano sobre la liberación de 116 detenidos fue puesto en duda por la dirigente opositora María Corina Machado y el presidente electo Edmundo González Urrutia, quienes advirtieron que no existen evidencias de que la medida se esté cumpliendo en los términos anunciados. Según señalaron, hasta el mediodía del martes solo se habían podido verificar 56 excarcelaciones, menos del 5% de las más de 1000 personas que permanecen detenidas por motivos políticos.
En un comunicado conjunto, denunciaron además que los liberados continúan mayoritariamente sometidos a medidas cautelares abusivas, sin listas oficiales ni notificación a los familiares. Cientos de personas, alertaron, siguen acampando frente a los centros de detención, sin información y en condiciones precarias, mientras las autoridades ignoran los llamados de las organizaciones de derechos humanos nacionales e internacionales.
Machado y González también denunciaron la falta de mejoras en las condiciones de los presos que continúan encarcelados.
“Edison Torres es el octavo preso político que muere bajo custodia del Estado desde las elecciones del 28 de julio de 2024″, indica el comunicado sobre el hombre de 52 años que falleció bajo custodia estatal por una crisis de hipertensión no atendida. “Cada día de prisión cuenta”, advirtieron, y reafirmaron que: “No puede haber transición con presos políticos, ni puede haber libertad en Venezuela mientras haya un solo perseguido por razones políticas”. Es por esto, que reiteraron su exigencia de una liberación inmediata, completa, incondicional y verificable de todos los detenidos.
Agencias ANSA y AFP


