Recientemente, México publicó el informe de los ingresos por remesas desde el exterior correspondiente a diciembre. La publicación también contiene datos de todo 2025, que demuestra una baja en el envío de dinero. Casi la totalidad de lo que reciben familiares de mexicanos migrantes proviene de Estados Unidos y, dentro de ese grupo, casi la mitad se transfiere desde California y Texas.
Según el informe que publicó el Banco de México, en todo 2025 las remesas que ingresaron al país contabilizaron 61.791 millones de dólares. La cifra representa una baja anual del 4,6% con respecto a los US$64.746 millones que se registraron en 2024.
Al aplicar un enfoque desestacionalizado, el dato se alinea con lo que ocurrió a nivel mensual en diciembre. El último mes de 2025 presentó una caída del 1,6% con respecto a noviembre y profundiza una tendencia.
Sin embargo, ambos datos contrastan con lo que ocurrió en términos interanuales, ya que diciembre de 2025 presentó ingresos por remesas de US$5.322 millones, número que indica un crecimiento del 1,9% con respecto al mismo mes de 2024.
Con respecto a los medios de pago, el 99,1% optó por las transferencias electrónicas, mientras que el resto se dividió entre operaciones en efectivo y money orders.
Otros datos que se desprenden del informe sostienen que el envío promedio de remesas hacia México en diciembre fue de US$408, una cifra que representa un aumento del 8,8% anual. El número se compone de 13,1 millones de transacciones.
Al observar la cifra de transferencias de dinero por parte de migrantes mexicanos a sus familias, se desprenden datos de cuáles son los estados más relevantes a la hora de enviar dinero desde el extranjero.
Según un informe del BBVA Research publicado en 2025, el 96,6% del dinero que llegó a México por remesas en 2024 provino de EE.UU. Del total de ese porcentaje, entre California y Texas acapararon el 47%, por lo que se presentan como los dos estados más relevantes en este terreno.
En diciembre, luego de la publicación del dato de octubre, otro reporte del BBVA Research observó las tendencias en la región y señaló que la disminución de las remesas hacia México es un fenómeno que solo experimenta esa nación. En contraposición, Honduras, Guatemala, El Salvador, República Dominicana y Colombia mostraron un incremento al respecto.
En el análisis, los autores del informe consideraron que las políticas migratorias de Donald Trump representan una explicación posible para la baja en el envío de remesas. Como consecuencia, surge tanto una menor inserción laboral de los mexicanos como mayor cautela a la hora de mover dinero.
Otra posible explicación indica que, ante un estancamiento en el número de migrantes mexicanos en EE.UU., el monto nominal de envío de dinero se congela y hasta puede bajar, como se observó en el último informe.
Esto no ocurre con el resto de los países de la región mencionados, ya que en esos casos la migración de esos territorios hacia EE.UU. crece.


