Desde este lunes, Cuba comenzó a aplicar medidas de emergencia para enfrentar la crisis energética que golpea a su población, agudizada por la presión de Estados Unidos.
La debilidad de la situación radica en tres factores principales: la ausencia de transporte público, el racionamiento de combustible, teletrabajo y clases a distancia.
Durante las últimas horas, en La Habana se registró un tráfico mucho menor de lo habitual y sus habitantes, que ya llevan años sufriendo apagones diarios, escasez de todo tipo y una inflación galopante, no ocultan su preocupación.
LN+: la situacion de CubaEn su última aparición pública, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, compartió un mensaje de optimismo de cara al faltante de suministro eléctrico.
Para ahorrar energía, el gobierno comunista dispuso el viernes la restricción de la venta de combustible, la reducción de los viajes entre provincias por ómnibus y trenes, el cierre temporal de algunas empresas estatales, así como el teletrabajo y la disminución de la semana laboral a cuatro días (de lunes a jueves).
Usuarios de taxis privados dijeron quelas tarifas se habían disparado de la noche a la mañana.
Air Canada dijo el lunes que suspendía los vuelos a Cuba. En los próximos días, enviará aviones vacíos para recoger a unos 3000 clientes en Cuba y llevarlos a casa.
Y varias compañías, como Air France, Iberia o Air Europa ya anunciaron que realizarán una escala para reabastecer sus aeronaves en otra naciones del Caribe con el fin de continuar sus operaciones.
El turismo, que ya sufría el impacto de la crisis económica que castiga al país desde hace seis años, se verá gravemente afectado, lo que reducirá aún más la entrada de divisas.
Como señal de la gravedad de la crisis, las autoridades cubanas informaron a las aerolíneas que operan en el país que el suministro de combustible quedará congelado durante un mes a partir del lunes a medianoche.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, afirmó que el objetivo de Washington “como siempre, es doblegar la voluntad política de los cubanos”.
“El escenario es duro y reclamará gran sacrificio”, afirmó en X.
Por su parte, el viceprimer ministro Óscar Pérez-Oliva Fraga dijo que las medidas de emergencia buscan favorecer la producción de alimentos y electricidad, así como permitir “la protección de las actividades fundamentales que generan divisas”, y citó en particular el sector del tabaco.
México, que también solía proveer de crudo a Cuba, negocia con Washington la manera de volver a abastecer a la isla sin sufrir represalias de su principal socio comercial. El domingo envió dos barcos con más de 800 toneladas de ayuda humanitaria.
Es “muy injusto” que Estados Unidos amenace con imponer gravámenes a los países que suministren petróleo a Cuba, dijo el lunes la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum.
Moscú también acusó a Washington de aplicar “medidas asfixiantes”.
“La situación en Cuba es realmente crítica”, declaró el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. “Estamos estudiando posibles soluciones con nuestros amigos cubanos”.
La isla, con 9,6 millones de habitantes y bajo embargo comercial de Estados Unidos desde 1962, lleva años sumida en una grave crisis económica.
Ahora también dejó de recibir petróleo de Venezuela, cuyo mandatario, Nicolás Maduro, fue derrocado el 3 de enero en una incursión militar estadounidense.
Además, el gobierno de Donald Trump ha amenazado con imponer aranceles a los países que le suministren petróleo a La Habana.
Hace semanas que no llega a Cuba ningún combustible ni ningún petrolero extranjero, según expertos en seguimiento del transporte marítimo.

