COMODORO RIVADAVIA.− Comodoro Rivadavia vive días de incertidumbre y tensión social tras el deslizamiento de parte del cerro Hermitte, que el último fin de semana transformó en emergencia una extensión urbana densamente poblada y obligó a decenas de familias a abandonar sus hogares en barrios como Sismográfica, Los Médanos, El Marquesado y Los Tilos.
Las imágenes de calles partidas, grietas profundas y casas semivacías grafican la magnitud de una mudanza que, lejos de ser una elección, se convirtió en una decisión preventiva ante el riesgo de nuevos movimientos de suelo.
La evacuación de estas zonas —ordenada por Defensa Civil y el municipio— forma parte de un operativo coordinado ante la persistente inestabilidad geológica.
En las últimas horas, las autoridades decidieron incluso cerrar por 24 horas el acceso a la calle Cerro Dragón, en el barrio Sismográfica, tras detectarse elevaciones en el terreno, una señal de que la situación continúa siendo crítica a pesar de los trabajos técnicos y del monitoreo permanente.
Aunque todavía no existen cifras oficiales definitivas, la postal que dejan los barrios afectados empieza a parecerse a un éxodo silencioso: veredas levantadas, estructuras con grietas profundas y vecinos retirando pertenencias bajo supervisión técnica.
En total son 500 las viviendas afectadas y 300 las personas que esperan respuesta en los centros de evacuación dispuestos por el municipio de Comodoro Rivadavia.
Quienes cuentan con vehículo particular han sido asistidos por vecinos y equipos solidarios para trasladar sus bienes, mientras que aquellas familias sin movilidad propia dependen de la ayuda organizada o de la pronta implementación de los subsidios de alquiler anunciados por el municipio y la provincia de Chubut.
La mudanza, además de forzada, está atravesada por la tristeza de dejar atrás un hogar y la ansiedad frente a la incertidumbre. “Barrio Sismográfica, un desastre. Las casas levantadas, destruidas”, resumió un vecino que participa de las tareas de asistencia. Mientras Defensa Civil mantiene controles constantes, las calles prácticamente vacías reflejan que muchos optaron por irse antes de que la situación empeore.
Frente a este escenario, los gobiernos municipal y provincial avanzan en la definición de mecanismos de apoyo para mitigar el impacto de la mudanza forzada.
El viceintendente Maximiliano Sampaoli mantuvo reuniones con familias evacuadas y confirmó que la asistencia económica comenzaría a otorgarse la próxima semana, con subsidios de alquiler que tendrían una duración mínima estimada de un año, con el objetivo de dar tiempo a cada familia para reorganizar su proyecto de vida.
En paralelo, el Concejo Deliberante aprobó una ordenanza que establece la exención del pago del impuesto automotor por seis meses para los damnificados cuyos domicilios se encuentren dentro de las zonas declaradas en emergencia geológica, con la posibilidad de una evaluación posterior según la evolución de la crisis.
Asimismo, autoridades municipales y provinciales trabajan en un relevamiento definitivo para determinar con precisión cuántas familias requieren asistencia habitacional transitoria. El objetivo es avanzar con definiciones logísticas que permitan, de manera paulatina, que cada familia pueda retomar una cierta normalidad, teniendo en cuenta además la proximidad del inicio del ciclo lectivo.
En paralelo a las respuestas institucionales, especialistas volvieron a poner en debate la planificación urbana y la gestión del riesgo en la ciudad.
Desde el ámbito profesional, se señaló que lo ocurrido no puede considerarse un evento inesperado, ya que existían advertencias previas sobre la inestabilidad del sector y recomendaciones para restringir determinadas actividades y usos del suelo.
Los cuestionamientos apuntan a la necesidad de que los estudios de riesgo geológico sean un requisito obligatorio antes de aprobar nuevas urbanizaciones, con el fin de incorporar criterios científicos que reduzcan la exposición a peligros futuros. La discusión se extiende más allá de Comodoro Rivadavia e involucra también a otras localidades de la región con condiciones geológicas similares.
En medio del contexto crítico, surgieron iniciativas ciudadanas destinadas a colaborar con el registro y monitoreo de riesgos. Un desarrollador local creó una plataforma web que permite a los vecinos reportar grietas o movimientos de suelo, generando información geolocalizada y temporal que puede resultar clave para el seguimiento técnico de la emergencia.
La gravedad de la situación también se reflejó en decisiones presupuestarias. La Municipalidad de Comodoro Rivadavia suspendió todos los eventos oficiales vinculados al 125º aniversario de la ciudad y resolvió destinar los recursos previstos para la celebración a la atención de la emergencia y al acompañamiento de las familias damnificadas.

