ROMA.- El papa León levantó este domingo su voz para criticar a su país, Estados Unidos, mostrándose preocupado por la escalada del conflicto con Cuba después de que el presidente, Donald Trump, anunció el jueves último que le impondrá aranceles a quienes le vendan petróleo a la isla comunista.
La administración de Trump aseguró que se trata de una medida para “proteger la seguridad nacional y la política exterior de acciones malignas del régimen cubano” y acusó al gobierno de Miguel Díaz-Canel de apoyar a “actores hostiles, terrorismo e inestabilidad regional”.
Al aparecer al mediodía romano para la tradicional oración mariana del Ángelus, León, el primer papa estadounidense, se refirió a este nuevo foco de conflicto abierto por el inquilino de la Casa Blanca.
“He recibido con gran preocupación noticias sobre un aumento de las tensiones entre Cuba y los Estados Unidos de América, dos países vecinos”, dijo el Pontífice, desde la ventana de su despacho del tercer piso del Palacio Apostólico.
“Me uno al mensaje de los obispos cubanos, invitando a todos los responsables a promover un diálogo sincero y eficaz, para evitar la violencia y cualquier acción que pueda aumentar el sufrimiento del querido pueblo cubano”, agregó, ante miles de fieles que lo escuchaban en la Plaza de San Pedro. “¡Que la Virgen de la Caridad del Cobre asista y proteja a todos los hijos de esa amada tierra!”, exhortó también.
El Papa aludió al mensaje que los obispos católicos de Cuba dirigieron en la víspera a “todos los cubanos de buena voluntad”, en el cual, al margen de reiterar que es necesario “un cambio de rumbo” en su castigado país, denunciaron el recrudecimiento del conflicto y la última movida de Trump. “La eliminación de toda posibilidad de que entre petróleo al país disparan las alarmas, especialmente para los menos favorecidos”, dijeron. “El riesgo de un caos social y de violencia entre los hijos de un mismo pueblo es real. Ningún cubano de buena voluntad se alegraría de ello”, advirtieron.
“Cuba necesita cambios y son cada vez más urgentes, pero no necesita para nada más angustias ni dolor. No más sangre ni más lutos en las familias cubanas. ¡Demasiado hemos tenido en nuestra historia reciente!”, clamaron asimismo. “Queremos y anhelamos una Cuba renovada, próspera y feliz, pero sin aumentar el sufrimiento de los pobres, de los ancianos, de los enfermos, de los niños cubanos”, añadieron.
Los obispos destacaron, además, que “la postura invariable del Papa y de la Santa Sede, coherentes con el Derecho Internacional, es que los gobiernos deberían poder resolver sus desavenencias y conflictos a través del diálogo y la diplomacia, no la coerción ni la guerra”. “Porque los hombres, hablando, se entienden. Y siempre que exista buena voluntad, es posible encontrar vías para solucionar los conflictos y buscar el triunfo de la verdad y el bien, de la justicia, el amor y la libertad”, subrayaron. En este marco, manifestaron su disponibilidad “para, si así se lo solicitaran, contribuir a rebajar el tono a las hostilidades entre partes y crear espacios de fecunda colaboración en orden al bien común”.
Después de la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro, a principios de enero, Trump puso bajo control estadounidense el sector petrolero de Venezuela, que desde los años 2000 ha sido el principal proveedor de petróleo de Cuba.
La nueva amenaza del líder republicano tiene lugar en momentos en que la isla ya atraviesa una situación energética precaria. Cuba, sometida a un embargo de Estados Unidos desde 1962, registra desde hace tres años escasez de combustible que tiene un impacto directo en su producción eléctrica.
México también suministra en la actualidad crudo vital para la isla. Entre enero y septiembre del año pasado, la petrolera mexicana Pemex exportó a la isla 17.200 barriles de crudo diarios y 2000 de derivados, por un total de 400 millones de dólares, según datos oficiales. La presidenta Claudia Sheinbaum reiteró este jueves que su gobierno seguiría siendo “solidario” con Cuba, ante reportes de la prensa que indicaban que la presión estadounidense iba en aumento.
Embajadas y empresas en La Habana empezaron a revisar sus planes de evacuación ante las crecientes presiones de Estados Unidos y en medio de gran incertidumbre sobre una posible intervención norteamericana. Según se informó, las delegaciones estarían preparándose ante el posible escenario de tener que soportar largos períodos sin corriente eléctrica, combustibles y agua. En este escenario, el viernes pasado incluso la Cancillería de nuestro país recomendó a los argentinos que no viajen a Cuba debido al “deterioro de las condiciones de vida” en la isla.

