Este miércoles 11 de febrero, el Senado iniciará el tratamiento de la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional. Se trata de una sesión clave, ya que el oficialismo buscará obtener la media sanción necesaria para avanzar con el proyecto que plantea cambios en las condiciones de trabajo, las indemnizaciones y los derechos laborales.
En este contexto, diferentes gremios confirmaron una marcha frente al Congreso para rechazar la iniciativa. La medida, que será acompañada por una movilización masiva, reunirá a sindicatos de todos los sectores.
La decisión de movilizar de la CGT surgió tras la reunión del Consejo Directivo, realizada en la sede de la calle Azopardo. Allí, el triunvirato que conduce la central evaluó la estrategia a seguir ante el inminente debate legislativo. Aunque algunos sectores pedían la convocatoria a un paro general, finalmente se impuso la postura de una movilización sin dictar una medida de acción directa por parte de la central obrera.
El triunviro Jorge Sola explicó que la CGT ya planteó sus objeciones al proyecto ante “más de 16 gobernadores y 35 senadores, 30 diputados y 50 intendentes”, además de representantes de pequeñas y medianas empresas. En ese marco, rechazó el contenido de la reforma: “Es un proyecto que ataca derechos y hay una fuerte transferencia de riqueza de los trabajadores a los empleadores”.
Por su parte, Andrés Rodríguez, secretario adjunto de la CGT y líder de UPCN, anticipó que habrá una movilización masiva para respaldar a los legisladores que apoyan la postura sindical y criticar a quienes acompañen la reforma. El dirigente advirtió que el conflicto continuará: “Esta lucha no termina porque después del Senado tiene que ir a Diputados”.
La CGT también adelantó que buscará neutralizar los artículos que consideren perjudiciales para los trabajadores, mientras en el interior de la central persisten tensiones con sectores combativos que exigen medidas más duras.
La marcha del miércoles 11 de febrero contará con la participación de gremios de distintos sectores:
Los docentes universitarios, nucleados en CONADU, confirmaron su adhesión a la movilización. Su secretaria general, Clara Chevalier, señaló que la situación del sector “es insostenible” y que se iniciará un plan de lucha que contempla paros y nuevas marchas.
Entre los reclamos se destacan:
La Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) anunció un paro docente para el mismo día, en repudio al “ajuste en educación y la devolución del FONID”. También participarán de la movilización frente al Congreso.
La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) convocó a un paro general para el 11 de febrero, acompañando el debate en el Senado. El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, aseguró que “ir al paro el día que se trate la reforma laboral es absolutamente necesario, pero no puede ser una medida aislada”.
El paro y la movilización tendrán impacto nacional y afectarán servicios esenciales y actividades privadas y estatales. Entre los sectores alcanzados se encuentran:

