El actor James Van Der Beek, famoso por la serie Dawson’s Creek, murió este miércoles a los 48 años. La noticia se conoció por un comunicado oficial de su familia en la red social Instagram. El intérprete estadounidense padecía cáncer de colon desde 2023.
James Van Der Beek expuso los detalles de su padecimiento oncológico a principio de año a través de una entrevista televisiva. El actor relató que percibió cambios en su organismo y solicitó un examen de colonoscopia. El equipo médico le comunicó que sufría un cáncer colorrectal en etapa 3.
El último video de James Van Der BeekEl intérprete recordó el momento del anuncio: “Una parte de mí estaba a punto de dejarse atrapar por el pánico, pero otra simplemente quería romper todo”. Su testimonio incluyó el shock inicial que compartió con su esposa Kimberly tras la noticia.
“Realmente, no tenía la menor idea de lo que tenía que hacer a partir de ese momento. Mi esposa tampoco. Y condujimos a casa en silencio”, recordó el actor.
“Una parte de mí estaba a punto de dejarse atrapar por el pánico, pero otra simplemente quería romper todo. Pero luego, otra parte de mi cerebro me llamó a la calma diciéndome una gran verdad: ‘Todavía no sabes lo suficiente’”, reveló, sobre esos primeros momentos en los que fue consciente de que padecía la enfermedad.
El 16 de enero de 2026, también utilizó su perfil de Instagram para profundizar en su proceso de descanso y recuperación física. En aquel video el actor cuestionó la lógica de establecer los propósitos de Año Nuevo durante el invierno boreal.
Una de las principales preocupaciones que surgieron una vez que recibió el diagnóstico fue cómo comunicarle a sus seis hijos lo que estaba pasando. Y, junto con su esposa Kimberly, decidió hacerlo de la manera más honesta posible. “Los chicos se dan cuenta cuando algo extraño ocurre. Saben si estás enfermo. Saben que no te sentís bien. Saben si sentís dolor”, explicó Van Der Beek. “Así que me piden, sobre todo los mayores, que sea sincero con ellos. Quieren estar al tanto de lo que me sucede”, explicó.
James Van Der Beek observó que “la naturaleza descansa durante esa estación y los animales hibernan”. El artista propuso trasladar las metas personales al equinoccio de primavera. En este mensaje esperanzador descartó la presión del calendario y priorizó el ritmo biológico.
Su interés por el arte surgió tras una lesión deportiva a los 13 años: el joven abandonó el fútbol americano y se vinculó con la comunidad teatral de su pueblo. A los 15 años convenció a su madre para buscar oportunidades en Nueva York.
En 1997 consiguió el papel que transformó su realidad profesional: el guion de Dawson’s Creek lo posicionó como un referente de la cultura pop de finales de los noventa. La serie retrató la transición hacia la madurez de un joven soñador en el pueblo de Capeside. El actor recordó en un posteo el esfuerzo de cinco años de audiciones y rechazos previos a su éxito masivo.
Una secuencia de la serie juvenil donde el personaje llora por una desilusión amorosa cobró nueva vida en la era digital. El gesto de tristeza de Dawson Leery circula como un meme recurrente en redes sociales. El actor manifestó su simpatía hacia este fenómeno en una charla con Entertainment Weekly.
Van Der Beek expresó: “me parece hilarante haber trabajado seis años en un show y que todo quede reducido a tres segundos”. Su hija mayor también utilizó la imagen para bromear con él. El intérprete aceptó este aspecto de su carrera con ironía. Participó en la comedia Don’t Trust the B---- in Apartment 23, donde interpretó una versión ficticia de sí mismo para burlarse de su imagen de ídolo adolescente.
La vida privada del artista ocupó un lugar central en sus comunicaciones públicas. James Van Der Beek y Kimberly contrajeron matrimonio en 2010. El matrimonio tuvo seis hijos: Olivia, Joshua, Annabel, Emilia, Gwendolyn y Jeremiah. El actor definió la llegada de su primera hija como un evento que reordenó sus prioridades vitales.
Sus seres queridos ocuparon la cima de su estructura personal y en sus apariciones resaltó la labor de su esposa durante el tratamiento contra el cáncer. La calificó como cuidadora, enfermera y pilar fundamental del hogar. James Van Der Beek afirmó: “Si no fuera por ella, no estaría vivo”.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.
