La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, arribaron este martes a Kiev para reiterar el respaldo institucional de la Unión Europea (UE) a Ucrania en el cuarto año desde el inicio de la ofensiva rusa. Von der Leyen, en su décima visita a la capital ucraniana desde el estallido del conflicto, afirmó en su cuenta de X que “Europa estará de manera clara con Ucrania con ayuda militar y financiera para superar este duro invierno”, y subrayó que la UE “no cesará hasta que se restablezca la paz, una paz en los términos de Ucrania”. Costa, por su parte, resaltó el coraje de la sociedad ucraniana y la constancia del apoyo europeo ante “cuatro años de una guerra injusta de agresión”.
Ambos dirigentes fueron recibidos en la estación de tren por el ministro de Exteriores ucraniano, Andri Sibiga, en una visita que coincidió con el anuncio de llegada a Kiev de la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen; el primer ministro de Suecia, Ulf Kristersson; y el presidente de Finlandia, Alexander Stubb. Los líderes de los países bálticos y nórdicos también confirmaron su presencia, entre ellos el primer ministro de Estonia, Kristen Michal; la primera ministra de Islandia, Kristrún Frostadóttir; la primera ministra de Letonia, Evika Siliņa; el primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre; y el ministro de Defensa Nacional de Lituania, Robertas Kaunas. El primer ministro de Croacia, Andrej Plenković, se sumó a la delegación europea, según comunicados oficiales.
En un mensaje conjunto, Von der Leyen, Costa y la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, destacaron que la estrategia de “desgaste” impulsada por Vladímir Putin está “debilitando progresivamente” a Rusia, y reafirmaron el compromiso de la UE de sostener la presión sobre el Kremlin. El comunicado remarcó que “Rusia no ha logrado sus objetivos militares en Ucrania” y denunció que, ante la imposibilidad de avanzar en el campo de batalla, el ejército ruso ha dirigido ataques deliberados contra infraestructuras civiles, hospitales y escuelas ucranianas en pleno invierno.
Los dirigentes europeos recordaron que la UE ha transferido cerca de 200.000 millones de euros en ayudas a Ucrania desde el inicio de la agresión, con la previsión de otros 90.000 millones adicionales para el periodo 2026-2027. Reafirmaron que el objetivo es una “paz global, justa y duradera” para Ucrania, sustentada en los principios de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional, y señalaron que la defensa de la soberanía y la integridad territorial del país es irrenunciable. “Ningún país puede anexionarse a su vecino. Las fronteras no pueden cambiarse por la fuerza. El agresor no puede ser recompensado”, remarcaron en su declaración, en la que subrayaron la importancia de la solidaridad transatlántica y global.
También, los jefes de Estado y de Gobierno de los países nórdicos y bálticos se sumaron a la agenda de reuniones con el presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, enfocadas en la continuación del apoyo militar, el endurecimiento de las sanciones contra Rusia y el seguimiento de las negociaciones de paz promovidas por Estados Unidos. Además, los líderes participaron en la reunión virtual de la llamada ‘Coalición de los Voluntarios’, impulsada por el presidente francés y el primer ministro británico, que agrupa a unos 35 países para fortalecer la asistencia militar a Kiev y definir garantías de seguridad europeas en un eventual alto el fuego.
Frederiksen sostuvo que Europa debe continuar suministrando armas y endureciendo las sanciones para colocar a Ucrania en una mejor posición negociadora. Kristersson advirtió que el desenlace del conflicto “influirá en la seguridad de Suecia durante una generación”. Stubb subrayó el respaldo “firme y continuo” de Finlandia a Ucrania, mientras que Støre consideró “vital” mantener el flujo de apoyo militar. Michal recordó que el ataque ruso se produjo en la misma fecha que el Día de la Independencia de Estonia y expresó el compromiso de su país de contribuir a una “paz justa y duradera”.
La declaración de los líderes europeos concluyó que el futuro de Ucrania está en la UE, destacando los avances en reformas para la adhesión en circunstancias difíciles y garantizando el apoyo tanto para la integración como para la reconstrucción del país.

