La comunidad de retiro Latitude Margaritaville (Carolina del Sur, Estados Unidos) organiza fiestas salvajes para sus internos, con bandas en vivo y ríos de alcohol. Entrar allí “es como empezar la universidad de nuevo”, describe una pensionista. En refugios como estos los sujetos de 55 a 75 años -que conocieron el rock, la píldora anticonceptiva y la marihuana- se niegan a entregarse.
Los boomers parecen ser la nueva “generación problema”. Según una encuesta de Gallup se trata de una generación en la que está aumentando el consumo de alcohol y otras sustancias, y el sexo casual: en los últimos años ha habido un aumento notable de enfermedades de transmisión sexual en esta franja etaria, mientras que sus nietos se apegan cada vez más a sus pantallas, beben cada vez menos y no expresan el mismo entusiasmo. Son dos curvas que se cruzan.
Una nueva generación de jóvenes sobrios tiene la tarea de cuidar de sus abuelos fiesteros e imprudentes. Necesitamos ya mismo una comedia que trate sobre eso.
Y además:
El lado oscuro: también según Gallup, las nuevas generaciones de adultos mayores se muestran más pesimistas sobre el futuro (pero ¿quién no?) y se sienten menos felices ante un entorno que se muestra hostil hacia ellos. ¿Melancólicos y hedonistas?


