CIUDAD DE MÉXICO.- Las artes marciales mixtas (MMA, por sus siglas en inglés) empiezan a trascender en el mundo y la Argentina no se queda atrás. En este escenario aparece UFC (Ultimate Fighting Championship), la compañía más importante del planeta en esta disciplina. La empresa estadounidense, presidida por Dana White, cuenta con seis argentinos con contrato, la cifra más alta que registra nuestro país desde los inicios de la competencia. Cuatro son hombres y dos son mujeres. Y son ellas las que se refieren a la importancia del género en el MMA. En una charla con LA NACION, Ailín Pérez y Sofía Montenegro revelan cómo el deporte les cambió la vida. También, la importancia de la inversión económica para lograr los sueños, cómo quieren comprometerse una vez retiradas y los legados y enseñanzas que pretenden dejar.
Santiago Ponzinibbio, el experimentado de 39 años; Esteban Ribovics, salteño, 29 años; Francisco Prado, santafesino, 23 años, y Kevin Vallejos, marplatense, 24 años, son los cuatro hombres contratados que se desempeñan en UFC. Todos llevan adelante una carrera con recorrido en la compañía, pero que pone en evidencia la popularidad con la que avanza el MMA tanto en el mundo como en el país.
Pero ellas también tienen su lugar, no quieren pasar inadvertidas y luchan para consolidarse en el octágono. Pero todo tuvo un inicio. Quien abrió la puerta para las chicas argentinas en la élite de las MMA fue Silvana Gómez Juárez. “La Malvada” fue la primera mujer argentina en ingresar en UFC en 2018. Tucumana, tuvo cuatro peleas y ganó una. En esa oportunidad se quedó con el premio Actuación de la noche.
En una entrevista que dio hace unos años al diario La Gaceta, de Tucumán, Gómez Juárez se refirió a las artes marciales mixtas en las mujeres y expresó que no solo enseñan defensa, sino también fortalecen la autoestima. Además, esa fue una de sus mayores contribuciones y un legado: sembrar seguridad y poder en otras mujeres. La peleadora, que en la actualidad forma parte de la organización mexicana BSC (Budo Sento Championship), también fue cinturón negro de kung-fu y llegó a formar parte de la selección argentina de rugby.
En el presente, la delegación femenina argentina de UFC atraviesa su mejor momento histórico. Sofía Montenegro y Ailín Pérez son las chicas que tienen contrato en la compañía y también demuestran la fortaleza para mantenerse entre las mejores. Montenegro, apodada “La Bruja”, superó el sobrepeso, el bullying y las inseguridades y una frase que le dijo en la entrevista con LA NACION refleja su fortaleza: “Esa persona que era antes con sobrepeso fue muy valiente y me trajo donde estoy ahora”. Además, afirmó: “Ganar y perder es algo que no está en nuestras manos, pero cada vez que vean una pelea mía, quiero que sea legendaria”.
Los días previos a lo que sería su debut en la empresa, Sofía recibió la mala noticia de que no iba a poder debutar en la noche de UFC Fight Night, que se llevará a cabo este sábado en el Arena CDMX por un problema médico. La cordobesa, de 26 años, iba a pelear frente a la lituana Ernesta Kareckaite, pero su presentación deberá esperar. De todos modos, no se achica y muestra fortaleza: “Solo vivo para entrenar: me levanto a las 7 de la mañana y salgo del gimnasio a las 5 de la tarde.
Con un camino más transitado, la otra mujer argentina presente en la empresa norteamericana es Ailín Pérez. Fiona -como la apodan- se mostró como la gran figura en cada intervención que tuvo en la semana previa a su pelea de este sábado ante Macy Chiasson en el marco de UFC Fight Night en la Ciudad de México, que será transmitida por la plataforma Paramount +. La luchadora, de 30 años, no dejó atrás nunca su manera de ser. Desafiante, alegre y fresca. “Me considero humilde, aunque mi marketing es engañar”. Y sobre eso hubo de sobra. En la conferencia de prensa hecha el miércoles confrontó a su rival: “La pelea empieza desde el viernes en la balanza, que Macy venga y dé peso si quiere pelear”.
Pero el enfrentamiento no terminó allí. Luego de su pesaje en el que bailó, gritó por la Argentina y derrochó toda su simpatía ante las cámaras, enfrentó a Chiasson en un careo muy picante. Con una vincha con los colores mexicanos atada a su cabeza y una bandera de la Argentina en una de sus manos, Pérez nunca le soltó la mirada provocadora a su contrincante, a pesar de tener varios centímetros menos. Y hasta se animó a bailar, algo que hizo enojar a su retadora con la que buscará su sexta victoria en fila en UFC.
Pero ese personaje que Ailín ofrece para el show y las cámaras finaliza a la hora de hablar del MMA femenino. En la charla con LA NACION, Pérez respondió en primer lugar cuál es el mensaje que le quiere dejar a las mujeres es que se puede. “Salí de un barrio muy humilde y quiero que me vean como eso. Que está llegando a donde quiere, que es el cinturón. Si yo pude, pueden todas, obviamente es un camino difícil y se van dando cosas de las que tenés que estar preparada”, reveló la luchadora número 7 del ranking mundial en la división de peso gallo femenino, que va por el sueño concreto de ganar el cinturón de su categoría, pero para poder acceder a ese privilegio primero debe ingresar al Top 5.
Ailín sabe que su carrera no es para siempre, pero quiere seguir ligada a la diciplina por su conocimiento mental, deportivo y también como una manera de ayudar socialmente: “Me gustaría ayudar a las personas que por ahí no tienen los recursos”. Su proyecto es mucho más amplio. Se anima a mucho más: “Me gustaría tener un equipo de mujeres, que puedan ser campeonas”. Fiona reveló que son cada vez más las mujeres que se animan al MMA y contó cuál debería ser la mejor forma de encontrarse dentro del deporte: “Estoy viendo más competidoras tanto a nivel profesional como amateur, y eso está buenísimo porque en el amateurismo se empiezan a dar cuenta si esto es para ellas, para empezar mejor en el profesionalismo”.
Ailín Pérez“Cuando empecé yo -recuerda-, sólo estaba Silvana (Gómez Juárez) y había muy había poca información. Hay que prender el tele, verme pelear a mí y a otras compañeras que están en la compañía. Mientras más peleadoras lleguemos a UFC, más van a llegar después”. Para aquellas chicas que todavía piensan en un deporte para practicar, el consejo de Ailín Pérez es que no lo duden y deja en claro sus motivos: “Recomiendo que entrenen MMA; a mí me cambió la vida. Yo empecé a los 11 años porque me llevaba mi papá, me enamoré de ese cambio y de esa modalidad. Y mi ambición y mis ganas me llevaron a estar hoy en día acá“.
La carrera que debe transitar una luchadora de MMA tiene muchísimas dificultades, pero tanto Pérez como Montenegro están de acuerdo con que la economía es uno de los pilares fundamentales para poder avanzar. Sin embargo, ninguna de las dos lo ve como un gasto, sino todo lo contrario: “Es bastante difícil y costoso. No tenés algo fijo y seguro, pero la inversión más grande es el tiempo y la energía, entonces lo económico queda en un segundo plano”, le dice Sofía a LA NACION. Ailín responde de manera similar: “Gasté mucha plata en todos los campamentos, pero fue una inversión que sumó para llegar a esta nivel. Hay mucho trabajo detrás, todo vale la pena y le dije a mi manager que si tengo que invertir todo mi dinero para ser campeona, lo voy a hacer porque me va a queda en el alma de por vida”.
Sofía Montenegro explica cuesta ser luchadora de UFCEl evento tendrá un total de 13 peleas y ofrece como combate estelar el duelo entre el mexicano Brandon Moreno y el británico Lone’er Kavanagh. La pelea, al igual que todo UFC Fight Night, serán transmitidos de manera exclusiva por la plataforma de stream Paramount+, empresa que firmó un acuerdo histórico valuado en 7.700 millones de dólares por siete años a partir de 2026 con la compañía norteamericana UFC. Estados Unidos ya cuenta con más 100 millones de aficionados a las artes marciales mixtas.


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