El petróleo subía un 8% este lunes, después de que los ataques de represalia de Irán interrumpieron el tráfico marítimo en el crucial estrecho de Ormuz, tras el bombardeo del fin de semana por parte de Israel y Estados Unidos que acabó con la vida del líder supremo iraní, Alí Jamenei.
Una subida sostenida de los precios amenazaría la recuperación económica mundial, estimularía la inflación y podría hacer subir los precios minoristas de la gasolina en Estados Unidos, lo que supondría un resultado arriesgado para el presidente Donald Trump antes de las elecciones de mitad de mandato de noviembre.
No obstante, el alza de los precios al reanudarse la negociación tras el fin de semana fue menor de lo que habían pronosticado algunos analistas.
Los futuros del crudo Brent se dispararon hasta un 13%, a 82.37 dólares el barril, su nivel más alto desde enero de 2025, antes de retroceder y cotizar con una mejora de 6 dólares, o un 8.2%, a 78.87 dólares, a las 09:19 GMT.
El West Texas Intermediate en Estados Unidos (WTI) tocó un pico intradía de 75.33 dólares, más de un 12% y su nivel más alto desde junio, aunque posteriormente recortaba ganancias y subía 5.15 dólares, o un 7.7 %, a 72.17 dólares.
"La última medida refleja la incertidumbre en torno a la magnitud y la duración del conflicto actual y reconoce que el futuro político de Irán puede tener importantes implicaciones para la estabilidad de Oriente Medio", afirmó James Hosie, de Shore Capital.
Algunos analistas pronosticaron el domingo que el crudo abriría el lunes por encima de los 90 dólares el barril y se acercaría a los 100 dólares.
Los precios se dispararon cuando una serie de contraataques dañó petroleros e interrumpió los envíos en el estrecho de Ormuz, entre Irán y Omán, que conecta el golfo Pérsico con el mar Arábigo.


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