No fue este miércoles, quizá lo consiga el sábado próximo frente a Charlotte, o quizá haya que esperar algunos partidos más. Nadie duda de que más temprano que tarde Lionel Messi hará el gol que llevará su cosecha a la impactante cifra de 900 festejos en su carrera profesional. Va por los 899 y venía con el envión de haber marcado tres en los últimos dos partidos de Inter Miami (dos a Orlando City y uno a DC United) por la MLS.
Ahora llegó el debut en la Concachampions, con un empate 0-0 de visitante ante Nashville, por la ida de los octavos de final. El miércoles próximo se disputará el desquite en Miami, con el riesgo de que una igualdad con goles clasifique a Nashville porque el sistema de definición contempla la diferencia de goles de visitante en caso de empate. El vencedor de esta serie se enfrentará en los cuartos de final con el de la llave América-Philadelphia Union (1-0 para los mexicanos la ida).
¿Tuvo a tiro Messi el gol 900? Solo en una oportunidad, con un remate cruzado que le desvió el arquero. Poco para lo que suele ser su contribución ofensiva.
La Concachampions es un trofeo que a Lionel Messi le falta y que lo tiene entre sus objetivos para seguir ampliando su tremendo palmarés. A los 38 años, su ambición no se atenúa. Disputó en dos ocasiones la competencia que reúne a equipos de América del Norte y Central y se quedó con la espina de las eliminaciones ante Monterrey (cuartos de final en 2024) y Vancouver (semifinales en 2025). En esas dos participaciones, sus siete goles y tres asistencias en 10 partidos no alcanzaron para un cuarto título con Inter Miami, tras conquistar la Leagues Cup (torneo internacional entre equipos estadounidenses y mexicanos), la MLS y la Supporters Shield (mejor equipo de la temporada regular de la MLS).
El partido se disputó en el GEODIS Park, el mismo escenario en el que Boca igualó con Auckland City y quedó eliminado del Mundial de Clubes. Inter Miami se encontró con una dificultad de arranque, con la lesión a los 7 minutos del zaguero central Maximiliano Falcón, reemplazado por el argentino Gonzalo Luján.
El primer tiempo fue favorable para Nashville, más preciso con la pelota y profundo. Había poca participación de Messi, y cuando eso ocurre, las posibilidades de Inter decrecen ostensiblemente. Las llegadas más claras eran del conjunto que tiene al delantero Cristian Espinoza, surgido en Huracán.
Entre definiciones desviadas de los locales y las atajadas del arquero canadiense Dayne St. Clair -se incorporó en enero, procedente de Minessota-, Inter aguantó el 0-0 en el primer tiempo. El delantero San Surridge (1,91m) era una amenaza inquietante. En Inter también fueron titulares los argentinos Rodrigo De Paul, Facundo Mura y Tadeo Allende; en el segundo tiempo ingresó Mateo Silvetti.
La segunda etapa comenzó bajo una lluvia torrencial, que pareció espabilar a Inter Miami, más activo, con un ritmo superior a lo anterior. El desarrollo fue más parejo y la primera llegada incisiva del conjunto de Javier Mascherano tuvo por protagonista a Messi, que se desmarcó para recibir una asistencia de Telasco Segovia y definir dentro del área grande con un derechazo que despejó el arquero Brian Schwake; la pelota le quedó al argentino nacionalizado mexicano Germán Berterame -otro refuerzo del reciente mercado de pases-, que frente al arco sacó un remate que llegó a pellizcar un defensor para que no fuera gol. El toque del rival fue tan imperceptible -pero determinante- que el árbitro no advirtió que había sido córner.
Nashville no tardó en reaccionar y volvió a llevar peligro sobre el arco St. Clair, que mostró grandes reflejos para desviar un cabezazo de Reed Baker-Whiting. Warren Madrigal, Surridge y Hany Mukhtar no pudieron ajustar el toque final en situaciones muy claras para el conjunto local.
En una de las últimas jugadas del partido, Messi retrocedió a gran velocidad para barrer y quitarle la pelota a un rival. La noche demandaba esfuerzo; los destellos de calidad y el gol 900 quedaron para otra cita, seguramente muy cercana en el tiempo.


