La adopción de dispositivos inteligentes en los hogares mexicanos dejó de ser una tendencia emergente para convertirse en una realidad cotidiana, ya que en apenas dos años, la proporción de viviendas con dispositivos inteligentes conectados a internet IoT (Internet of Things) creció 49 por ciento, al pasar de 20 por ciento en 2023 a 29.6 por ciento durante el año pasado.
De acuerdo con el estudio “Hogar Inteligente en México: Adopción y Tendencias”, elaborado por la consultora The CIU, el avance en el uso de dispositivos como asistentes de voz, iluminación inteligente, termostatos, cámaras de seguridad inteligentes, robots aspiradora y electrodomésticos inteligentes, supera el propio crecimiento del acceso a internet.
“Mientras que la conectividad pasó de 71.7 por ciento a 75.3 por ciento en el mismo periodo, la presencia de dispositivos inteligentes aumentó casi 10 puntos porcentuales, lo que refleja que la infraestructura digital ya funciona como plataforma para la expansión del ecosistema inteligente doméstico”, comentó Fabrizio Vargas, analista de la consultora The CIU
Este crecimiento no sólo se observa en la tenencia de equipos, sino también en su uso. La proporción de personas que interactúan con dispositivos IoT pasó de 27.6 por ciento en 2023 a 37.9 por ciento en 2025, lo que significa que aproximadamente cuatro de cada 10 mexicanos ya son usuarios activos de tecnologías conectadas en el hogar.
“El ecosistema de IoT en el hogar ha registrado un crecimiento constante en los últimos años, pasando de ser una tendencia incipiente a convertirse en un componente clave de la vida cotidiana”, añadió el analista.
La integración de asistentes de voz, sistemas de seguridad conectados, iluminación automatizada y electrodomésticos inteligentes ha modificado la dinámica doméstica, de tal manera que, según el experto, la conectividad en las ciudades dejó de ser un lujo para posicionarse como una herramienta de eficiencia, seguridad y comodidad en la vida diaria.
En términos de tenencia, las bocinas con asistente virtual lideran la adopción en los hogares, con presencia en 63.6 por ciento de las viviendas que cuentan con IoT, lo que equivale a poco más de 7 millones de dispositivos a nivel nacional. Sin embargo, su nivel de uso es ligeramente menor, con 55.5 por ciento de usuarios activos.
En contraste, en cuanto a los dispositivos de entretenimiento, estos concentran el mayor porcentaje de uso dentro del ecosistema, con 59.3 por ciento de usuarios, aunque su presencia en hogares es menor, con 22.9 por ciento.
“Esto sugiere que, más allá de la infraestructura instalada, el entretenimiento digital sigue siendo la puerta de entrada al entorno inteligente”, dijo Fabrizio Vargas.
Otros segmentos avanzan de manera más gradual como son los sistemas de vigilancia, que alcanzan 38.4 por ciento de presencia en hogares y 23.3 por ciento en usuarios, mientras que la iluminación inteligente llega a 13.4 por ciento de adopción y 10.1 por ciento de uso.
En el extremo inferior se encuentran los electrodomésticos, cerraduras digitales, conexiones eléctricas y termostatos, que rondan el 5 por ciento.
“La expansión de dispositivos como asistentes de voz, sistemas de entretenimiento, vigilancia y electrodomésticos inteligentes refleja cómo la conectividad ha dejado de ser un lujo para transformarse en una herramienta de eficiencia, seguridad y comodidad cotidiana dentro de las personas”.
El panorama apunta a una evolución más profunda del hogar conectado.
Las perspectivas consideran mayor interoperabilidad entre dispositivos, el uso de Inteligencia Artificial (IA) para anticipar necesidades y soluciones energéticas sostenibles que optimicen recursos y personalicen experiencias.
Uno de los impactos más relevantes del IoT es la eficiencia energética. Las familias o personas que utilizan dispositivos inteligentes pueden analizar sus patrones de uso y ajustar de manera automática el funcionamiento de sus sistemas eléctricos, climatización e iluminación para evitar desperdicios.
“La promesa del IoT en el hogar es alcanzar un entorno cada vez más conectado, adaptativo y centrado en las personas. Con casi tres de cada 10 hogares ya integrados al ecosistema IoT y una base de usuarios en rápida expansión, el mercado mexicano confirma que la digitalización doméstica ya no es aspiracional, sino se encuentra en la parte estructural”, concluyó el analista en The CIU.
